Una reflexión sobre tradición, cambio y un cheesecake que conserva su alma, pero se atreve a presentarse de otra manera. Doña Severina decía que los clásicos no se tocaban… hasta que la curiosidad le ganó tantito.
Cartas, pensamientos, recetas y memorias desde mi cocina, mi mesa y mi vida. Mi rincón para compartir lo que me inspira, lo que aprendo y lo que también se cocina por dentro.